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El Ajedrez busca una sede

En fecha tan temprana como 1888, ya se jugaba Ajedrez en San José de las Lajas. Los primeros practicantes hacían sus partidas en los establecimientos comerciales de la calzada principal, entre ellos la Casa Iturbe, la de Hernández y Menció, y la farmacia de Pancho Marrero.

Uno de los más importantes promotores fue Daniel Martínez Lago (1844-1915), quien fungía como fiscal del Juzgado Local y recibía la revista mensual El Pablo Morphy, dedicada a este juego ciencia. Al fallecer Martínez Lago, los socios de La Fraternidad, sociedad de socorro mutuo, instrucción y recreo, continuaron intercambiando conocimientos, en este intercambio se destacó el estomatólogo Oscar Moliní Nateras (1917-1948), que hizo sus piezas en un torno.

EN EL AÑO DE CAPABLANCA

Otro hecho relevante lo constituyó el torneo efectuado en 1921 en la Logia Verdad, con un total de 12 participantes a 19 rondas, año en que José Raúl Capablanca se coronó Campeón del mundo. Luego de la premiación estos peregrinaron hasta la tumba de Martínez Lago, en la necrópolis de San José de las Lajas, como homenaje a su condición de precursor del Ajedrez en el municipio.

A ese suceso se sumaría uno que debe formar parte de la historia del Ajedrez en la capital provincial. Fue cuando Vedasto Acosta Febles (1924-1970), un genio del diseño, la música y pintura se inició en este deporte, tras ver a varios muchachos jugando en una farmacia. Después del lógico aprendizaje, estudiar algunos libros sobre el tema y competir, resultó el primer lajero Experto Regional, en octubre de 1964, año en que comenzaron los torneos organizados por el Inder en el CVD Nelson Fernández.

 EL PUNTO DE PARTIDA

El primer enclave ajedrecístico de este municipio estuvo en la actual galería de arte, entre los años 1965 y 1967, según el recientemente desaparecido Felipe Chaviano, gloria del deporte lajero. Su primera esposa Rebeca Olivera Mesa tuvo resultados relevantes como aficionada.

Después la ubicaron en lo que es hoy una sodera (contigua al Turquino), en la Carretera Central o Avenida 47, donde permaneció por muchos años y era  frecuentada por niños, más bien recreativamente pues no había profesores ni activistas en la materia. La dirigía Enrique Hernández Mena, quien sabía poco de Ajedrez pero le dedicó tiempo, entusiasmo y amor, al punto de que la sala llegó a convertirse en academia con anuncio lumínico y todo. Funcionaba de lunes a sábado desde las 10:00 de la mañana hasta tarde en la noche, mientras los domingos era por la mañana.

La efervescencia de la modalidad llegó a tal punto que surgió un área especial para los alumnos eximidos de la asignatura de Educación Física, cuya conducta y los resultados se hacían llegar a sus profesores. De esa área surgió Arturo Martínez, recordista nacional de simultáneas a ciegas, tras enfrentarse a 17 jugadores. Allí hubo eventos con otros municipios, entre selecciones de escuelas, centros laborales y unidades militares.

UN MOMENTO CUMBRE

Esas actividades la hacían los activistas de forma autodidacta y sin un programa metodológico debidamente preparado. El local era espacioso, ventilado, con buena iluminación, teléfono y un mobiliario que incluyó sillones en el portal. También disponía  de una buena cantidad de juegos de madera, relojes automáticos, libros para la formación básica de los principiantes, hemeroteca y la revista mensual Jaque Mate, de gran prestigio internacional.

El primer profesor fue José Luis Molina, quien residía en La Habana y se mantuvo solo unos meses en esa función. Le siguieron Arturo Martínez, Rolando Bofante y Lázaro Carabeo. Pero un día el local fue cedido para una galería de arte y la academia se trasladó hacia la otrora funeraria Galán, situada igualmente en la Carretera Central, esquina a 48. Ahí comenzó el lamentable retroceso del Ajedrez en San José de las Lajas, pues el lugar estaba en muy mal estado y la academia debió salir, allá por 1998, hasta nuestros días en que sigue sin una sede.

A pesar de ello existen profesores y activistas dispuestos a desarrollar el juego ciencia en San José de las Lajas. Ellos organizan peñas abiertas escolares y comunitarias, aprovechando para ello interiores de viviendas, portales, parques y otras áreas. Gracias a ello el municipio cuenta con el Maestro Nacional Alejandro García García, su papá Ibrahim García Beltrán recientemente graduado de árbitro y la Maestra FIDE Deborah Alegría Cruz.

Por Reinaldo Fuentes

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