twiter

El trabajo del artista

arteEl trabajo del artista es a la vez parecido al de los artesanos, pero diferente a él. Se parece en que exige una habilidad técnica. Esta no se adquiere más que por el estudio de los maestros y por medio de pacientes ejercicios. Naturalmente hace falta un don, pero es importante comprender que el don, abandonado a si mismo, permanecería estéril.

Hay que esforzarse,  tanto para encontrar bien sea una palabra que exprese exactamente una idea, o que por misteriosas razones de simetría y armonía, sea la única soportable en ese lugar. Escribir una partitura de orquesta supone una educación musical completa, que no podría ser adquirida aunque se tratase de un hombre genio, más que por un trabajo largo y minucioso. En el arte más espontáneo y elevado hay una parte de gimnasia y adiestramiento.

Después de largas rebuscas, el artista adquiere una experiencia, seguridad de mano y  estilo que le permite en ciertos momentos, conocer perfectamente lo que quiere representar, hacerlo con una rapidez, un éxito inmediato, que el profano le parecería milagroso. El que ha pintado durante mucho tiempo, lo puede hacer cada vez más rápido.

Pero la adquisición de esa habilidad técnica, tarea esencial del artesano, es solo una parte del trabajo del artista. Un poema se hace con palabras y emociones, hacen falta las unas y las otras. Desde el momento en que se trata de arte, se debe volver siempre a la idea firme de un orden, de una forma impuestos a la naturaleza. La forma es necesaria, pero una forma perfecta y que no contuviese nada no nos afecta en lo absoluto. Las sinfonías de Beethoven  son admirables, pero en ellas está vertida el alma de su autor, sus pensamientos,  sufrimientos y alegrías.

Por tanto, hace falta que a parte de su trabajo técnico, el artista viva o, mejor, que haya vivido. La poesía es una emoción que se recuerda mejor en la tranquilidad. Se vislumbra entonces que la vida de un creador tiene que estar formada por lo menos de tres partes: una parte de la vida humana, carnal, sentimental, que por si sola enseñará al poeta el conocimiento del hombre; una parte de meditación y ensueño solitario y  en fin, una parte (tal vez breve) del trabajo técnico.  “Todo nuestro trabajo consiste en estar en reposo”,  expresó Goethe.

¿El artista debe vivir en el mundo o apartarse el mundo? Creo que es imposible dar una respuesta.  El retiro total es malsano para la mayor parte de ellos. Éstos trabajan de maravilla cuando tienen materiales en su memoria. La mayor parte de los seres humanos cuentan  con la necesidad de alternar.  Todavía en esto Goethe es un buen consejero: “La soledad -dice- es cosa bella cuando se está en paz consigo mismo y se tiene una labor definida”. Importa por tanto definir la labor antes de buscar la soledad en que tal labor podría ser realizada.

 

Por Omar F Mauri

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Más visto
Más recomendado
Más comentado
  • Anuncian empresas empleadoras para Zona Especial Mariel (37)
  • Soy feliz como operador (15)
  • Spirulina: Made in Mayabeque (13)
  • LO ÚLTIMO DE: